El Consejo Directivo de la URF aprobó el proyecto de Decreto de Finanzas Abiertas que ahora continúa su proceso de expedición ante el Gobierno Nacional
La directora de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF), Mónica Higuera Garzón, participa en el evento “Finanzas Abiertas en los países de la Alianza del Pacífico”, donde compartió una reflexión sobre el papel del esquema de finanzas abiertas en Colombia y la región, y su aporte a la inclusión, la innovación y la competencia en el sector.

Bogotá D.C., 18 de noviembre de 2025. En el marco del evento de “Finanzas Abiertas en los países de la Alianza del Pacífico”, la directora de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera anunció que el Consejo Directivo de la entidad aprobó el borrador del Decreto de Finanzas Abiertas, el cual avanza en su proceso de expedición ante el Gobierno Nacional. Asimismo, resaltó la importancia de que la región se reúna alrededor de un propósito común: impulsar un sistema financiero más abierto, competitivo e inclusivo en beneficio de los ciudadanos.
Durante su intervención, la directora Mónica Higuera señaló: “Las finanzas abiertas no son un proyecto que se haga realidad gracias a un Decreto. Es la manifestación de un cambio tecnológico y cultural que nos invita a repensar la confianza, la colaboración y la forma en que entendemos el valor de la información. Los invito a abrazar este cambio con optimismo y compromiso. Solo así lograremos que el sistema financiero sea un verdadero aliado del desarrollo y la equidad”.
También, destacó que el proyecto de decreto de Finanzas Abiertas Obligatorias fue construido mediante un proceso abierto y participativo, que incluyó la publicación de dos borradores para comentarios y la participación de gremios, entidades financieras, expertos internacionales y representantes de la sociedad civil.
El borrador define al sistema de finanzas abiertas como una red de autoridades, normas, infraestructuras y estándares que articulan la interacción entre todos sus participantes, con el objetivo de promover la inclusión, la innovación y la competencia.
Más allá de los aspectos jurídicos, Higuera explicó que este esquema busca que cada colombiano pueda manejar sus finanzas con tranquilidad, acceder a mejores condiciones en productos que antes no conocía y acercarse a metas que solían verse lejanas.
“Ese es el sentido del bienestar financiero. Para alcanzarlo no basta con una norma; se necesita voluntad, tecnología y una visión compartida entre el Gobierno y la industria, donde el talento de ambos sectores trabaje unido para hacer posible ese propósito” estableció Higuera.
En este mismo sentido, el Gobierno Nacional entiende a las finanzas abiertas como la oportunidad de construir un ecosistema donde los datos personales de los usuarios se compartan, con su autorización, entre las instituciones financieras para ofrecer productos y servicios más adecuados a sus necesidades. Esto implica empoderar a las personas para que participen activamente en su vida financiera, permitiendo que sus datos trabajen a su favor y no se conviertan en una barrera para acceder al crédito, al ahorro o a la inversión. También supone avanzar hacia una infraestructura común de estándares, confianza y transparencia.
De ahí que las expectativas frente a este esquema sean amplias dentro de la industria. Según la Directora, se prevé que promueva una mayor competencia, reduzca los costos de los servicios financieros y estimule una innovación constante por parte de las entidades. Asimismo, se espera que impulse la creación de nuevos emprendimientos, fortalezca la interoperabilidad con otros sectores y posicione a Colombia como un referente en regulación moderna. Finalmente, señaló que este marco puede servir de guía para los países de la Alianza del Pacífico y para la región, alentando el trabajo conjunto, el intercambio de experiencias y la armonización de estándares.

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